
La almohada
Suave, con seis zonas de formas, texturas y colores distintos repartidas en sus dos caras. Cada zona invita a un gesto: apoyar el rostro, apretar, abrazar, asentar el cuerpo.
Una almohada con seis zonas, doce rituales guiados y unos minutos al día que son solo tuyos. No es una almohada para dormir: se usa despierta, entre las manos, mientras una voz te acompaña paso a paso.
Un minuto y medio. Es la forma más rápida de entenderlo.
Zeøna son tres piezas que funcionan juntas. Ninguna necesita pilas, cables ni suscripción.

Suave, con seis zonas de formas, texturas y colores distintos repartidas en sus dos caras. Cada zona invita a un gesto: apoyar el rostro, apretar, abrazar, asentar el cuerpo.

Doce secuencias guiadas. Una voz te dice dónde poner las manos y qué hacer en cada momento. Los más cortos duran de 3 a 6 minutos: lo que dura un café.

Todo viene explicado en un manual en papel, en español y en inglés. Y si quieres, la App gratuita te guía paso a paso, lleva los tiempos y guarda tu recorrido.
Almohadas para dormir ya tienes. Esta es para otra cosa: para esos minutos del día en que te apetece tener un sitio al que ir sin moverte de casa. Por la mañana, antes de que empiece el ruido. A media tarde, entre una cosa y la siguiente. Por la noche, para cerrar el día.
La coges, eliges un ritual y sigues la voz. La almohada te da algo que tocar, apretar y abrazar mientras dura el momento. No hay nada que aprender ni nada que hacer bien.
Zeøna es un objeto de bienestar y descanso, no un producto sanitario ni un dispositivo médico.
No es una técnica ni hay que hacerlo perfecto. Cada ritual recorre la almohada en tres momentos, con la lógica natural de cualquier gesto de cuidado personal.
Unos minutos en las zonas expresivas. Apoya el rostro en el óvalo cálido y vocaliza si lo necesitas. Sujeta el corazón turquesa con firmeza. Presiona la diana coral.
Recuéstate de lado y descansa la mirada en los puntos de los perfiles. Punto violeta: apertura imaginativa. Punto aqua: foco sereno. La transición consciente.
Apoya el cuerpo sobre las bandas rosa o abraza la almohada contra el pecho. Acaricia el corazón turquesa con tacto lento y respira sin prisa. La quietud que cierra el ritual.
Tendemos a reconocer rostros en formas sencillas: un «tú» simbólico al que dirigirte. Habla, apoya el rostro, deja salir.
Recuéstate de lado y posa la mirada: un punto para abrir la imaginación, otro para el foco sereno. Escucha y vínculo.
El tacto lento y suave resulta placentero; el agarre firme completa la descarga física. Presencia y descarga en una misma forma.
Dejarse acompañar es una forma legítima de autocuidado: el abrazo envolvente deja huella de sosiego en todas las fases.
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Cada zona de la almohada cumple una función dentro del ritual, con forma, textura y color elegidos por su carácter.
Toca los puntos + y descubre el para qué de cada una. El reverso te espera un poco más abajo.
Ver cómo se usan en los ritualesUn «tú» simbólico al que dirigirte. Habla, apoya el rostro, deja salir.
Un punto para abrir la imaginación, otro para el foco sereno.
Tacto lento y agarre firme: presencia y descarga en una misma forma.
El abrazo envolvente deja huella de sosiego en todas las fases.
Una forma que converge dirige la atención al centro y da «puntería» al gesto. Gírala hacia ti cuando necesites concentrarte: a la vista, funciona como un «no molestar».
Sosiego y baja activación visual: la referencia que te devuelve al cuerpo y recibe tu peso cuando te apoyas.
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La cara trasera no es un descarte: es la mitad del ritual. La diana coral converge hacia el centro; las bandas rosa reciben el peso del cuerpo cuando te apoyas.
Toca los puntos + para conocer las dos zonas de asentar.
Converge hacia el centro y da «puntería» al gesto. A la vista, funciona como un «no molestar».
Sosiego y baja activación visual: reciben tu peso cuando te apoyas.
Antes de tu primer ritual, nuestra embajadora te presenta la almohada zona a zona y te enseña a poner el tiempo. En menos de dos minutos lo tienes todo listo para empezar.
Después solo queda elegir ritual. Los 12 vienen con tu almohada, en el manual y en la App, y cada uno te lleva paso a paso: no hace falta memorizar nada.
¿Quieres el porqué de cada forma y cada color?
Leer las notas de diseñoNo eliges por cómo se llama una técnica: eliges por lo que tienes hoy delante. Los doce vienen con tu almohada.
Zeøna nació pensando en una persona concreta: la que cuida de todos y a la que nadie pregunta cómo está. La que llega al final del día sin haber tenido un minuto para sí misma. Quisimos crear una compañera que no pidiera nada a cambio.
No hay extras que comprar después ni funciones bloqueadas. Con tu almohada llega todo lo que necesitas para empezar el primer día.
Rituales guiados incluidos
Zonas con un para qué
Caras: anverso y reverso
Pilas, cables o suscripciones
Almohadas desde en prerreserva, sin pagar nada por adelantado. Envíos a partir del .